Medidas preventivas para la salud del corazón

Deje de fumar. Si fuma, abandone este hábito. Si alguien en su casa fuma, aliéntelo a que deje de hacerlo. Sabemos que es difícil. Sin embargo, es más difícil recuperarse de un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular, o vivir con una enfermedad cardíaca crónica. Comprométase a dejar de fumar. Estamos aquí para brindarle ayuda si la necesita.

Reduzca el colesterol en sangre. La grasa depositada en sus arterias es un desastre que se puede desatar en cualquier momento. Más tarde o más temprano esto podría ocasionar un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular. Debe reducir el consumo de grasas saturadas y grasas trans, y comenzar a realizar actividad física. Si la dieta y la actividad física solas no reducen esos números, entonces los medicamentos son la clave. Tome los medicamentos siguiendo con exactitud las indicaciones del médico. A continuación le mostramos cuáles deberían ser esos números:

Colesterol total - Menos de 200 mg/dl

Colesterol con lipoproteína de baja densidad (LDL) (malo) - Las metas del colesterol LDL varían.

  • Riesgo bajo para enfermedad cardíaca - Menos de 160 mg/dl
  • Riesgo intermedio para enfermedad cardíaca - Menos de 130 mg/dl
  • Riesgo alto para enfermedad cardíaca, incluidos aquellos con enfermedad cardíaca o diabetes - Menos de 100 mg/dl
 

Colesterol con lipoproteína de alta densidad (HDL) (bueno) - 40 mg/dl o un valor superior para los hombres y 50 mg/dl o un valor superior para las mujeres

Triglicéridos - Menos de 150 mg/dl

Reduzca la hipertensión arterial. Éste es el mayor factor de riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. El accidente cerebrovascular es la causa de muerte número tres y una de las principales causas de discapacidad en los Estados Unidos. En el mejor de los casos, la recuperación de un accidente cerebrovascular es difícil y la persona podría quedar discapacitada de por vida. Abandone el hábito de consumir sal, tome cualquier medicamento exactamente como se lo indique su médico y realice actividad física. Esos números deben descender y permanecer bajos. Su meta es menos de 120/80 mmHg.

Realice actividad física todos los días. Según investigación realizada, si realiza entre 30 y 60 minutos de actividad física la mayoría de los días de la semana, podrá reducir la presión arterial y el colesterol, y mantener el peso en un nivel saludable. Sin embargo, algo ES mejor que nada. Si ahora no hace ninguna actividad física, comience despacio. Según estudios realizados, las personas que han alcanzado incluso un nivel moderado de actividad física son menos propensas a morir prematuramente que aquellas con un nivel de actividad física bajo.

Su meta es lograr un peso saludable. La obesidad es una epidemia en los Estados Unidos, no sólo entre los adultos, sino también entre los niños. Las dietas y los suplementos de moda no son la solución. Una buena alimentación y actividad física son la única forma de mantener un peso saludable. La obesidad provoca riesgos de sufrir colesterol alto, hipertensión arterial y resistencia a la insulina, un precursor de la diabetes tipo 2; éstos son los factores que aumentan su riesgo de tener una enfermedad cardiovascular. Su índice de masa corporal (IMC) indicará si su peso es saludable.

Controle la diabetes. La enfermedad cardiovascular es la causa principal de muerte relacionada con la diabetes. Las personas con diabetes son entre dos y cuatro veces más propensas a desarrollar enfermedad cardiovascular debido a una variedad de factores de riesgo, incluidos hipertensión arterial, colesterol alto, tabaquismo, obesidad y falta de actividad física.

Reduzca el estrés. Algunos científicos han descubierto una relación entre el riesgo de enfermedad cardíaca coronaria y el estrés en la vida de una persona; esta relación podría afectar los factores de riesgo de sufrir una enfermedad cardíaca y un accidente cerebrovascular. Por ejemplo, las personas que tienen estrés pueden comer demasiado, comenzar a fumar o fumar más de lo que lo harían normalmente. En ciertas investigaciones, incluso se ha descubierto que la reacción al estrés en los adultos jóvenes pronostica un riesgo de presión arterial en la edad madura.

Limite el consumo de alcohol. Beber alcohol en exceso puede aumentar la presión arterial, provocar una insuficiencia cardíaca y un accidente cerebrovascular. También puede contribuir a aumentar los triglicéridos, producir latidos del corazón irregulares y afectar el cáncer y otras enfermedades. Otras posibles consecuencias son obesidad, alcoholismo, suicidio y accidentes. El riesgo de enfermedad cardíaca en las personas que beben cantidades moderadas de alcohol (un promedio diario de un vaso para las mujeres o dos vasos para los hombres) es menor que en las personas que no consumen alcohol. Sin embargo, no se recomienda que las personas que no beben alcohol comiencen a consumirlo ni que los que beben aumenten la cantidad.